Ayer voy con un amigo al cine. Ahí por la zona de Caballito, para ver “Los juegos del hambre: Sinsayo Parte 2”.
No me preguntes con que expectativas iba. La 1er película me dejó un buen gusto por la sencilla razón de que se mostraba lo que uno quería ver: adolescentes matándose entre sí, en un juego con muchos tintes a un coliseo romano, pero reflejando una vida de pura supervivencia. Matarse entre sí. Personajes que establecen pactos y acuerdo con tal de ganar, recurriendo a su sentido más creativo con tal de salir de ese juego perverso.
Vino la 2, y era un poco de más de lo mismo. Con unos puntines menos, pero gustó.
Hasta ahí, entendemos bien que da un giro la historia para apuntar hacia otro rumbo. Los personajes ya se construyen de otro modo.
Sin embargo, esta última parte… dejó mucho que desear.
Poquisimas veces me gustó ver secuelas, y que sigan apostando al “más de lo mismo”. Pienso en la saga God of War y me encantó. No sé si es porque cada vez se pone más sanguinario, o dio cátedra de cómo se hace un juego donde sos vos contra todo el barrio.
En Lord of the Ring pasa lo mismo: secuelas tras secuelas que sostienen lo mismo, pero no deja de ser interesante como los personajes van variando de intenciones, y como se profundizan.
En Sinsajo no pasa nada de eso.
Desde toda la película, vas a ver incorporaciones de personajes nuevos que no profundizan. Agregarlos no cambia casi absolutamente nada de la historia. De hecho, su participación es nula más que aparecer en escenas y saber que pertenecen al pelotón de Sinsajo. Casi que ni hablan, y saber sus nombres no te cambia absolutamente nada del trayecto de la historia.
Lo que te lleva a preguntarte… ¿entonces para que están?
Si bien, la historia gira en torno a Katniss enfrentándose a Snow (interpretado por Donald Sutherland, padre de Kiefer “Mothefucker” Sutherland), no disfrutas el resto de personajes que hay. Si bien, el hermanito de Thor se lo ve más machito, y en situaciones donde deja ver más su lado de liderazgo, no te alcanza para poder hablar muy bien del personaje por que la historia se dilata mucho. Un personaje tan poco profundizado cuando se lo ve interesantemente como, algunas poquísimas veces, rivaliza con Katniss. Sin embargo, padece de la misma mala suerte que el resto de los personajes por no explorarse lo suficiente.
Peor es el caso de Peeta. Esperaba ver un personaje mucho mas transtornado y traumado. Que sea más un conjunto de verrugas en la pochola de Katniss Everdeen como para dar problemas. No pasa nada de eso más que solo 1 o 2 situaciones cuando se dirigen al Capitolio. De hecho, Peeta te genera la sensación de que es un mariconazo, más que un pobre pibe que vivió una vida de mierda. Y no es por culpa del actor, sino porque reitero…. no se profundiza en los personajes.
Eso realmente me hincho los huevos. Tanta riqueza que tiene la historia de la saga como para meterse en asuntos mucho más profundos, y tan solo se reduce para ser una película para adolescentes.
Podrían haber profundizado más con la psique del ser humano, contando con uno que lo sometieron a una tortura psicológica con puro condicionamiento, con tal de generarles problemas a Katniss.
Contas con una historia donde existe gente que goza con ver como niños se matan entre sí. Un disfrute de la gente elitista del Capitolio. Los personajes vienen con la cabeza explotada desde la primera película... y el director Francis Lawrence tiene servido en bandeja, las condiciones para presentar a personajes que podían quedar más del orto que Alex Delarge en “La Naranja Mecanica”.
Desconozco si pasa por una cuestión del libro al no recalcar en estos detalles. Pero eso no quita lo pesado que se hace la trama para meterse con cosas que son de poco interés. Recuerdo mucho más las escenas de los personajes descansando, pero sus diálogos son más vacíos.
Toma en cuenta lo siguiente: después de terminar de ver la 1ra parte de Sinsajo, ya sabes que la 2da parte se basa en la infiltración en el Capitolio.
A mi modo de verlo, en ese contexto se debería plantear muchas más escenas de infiltración y combate, que en el propio descanso de los personajes. Incluso siendo este mismo un espacio donde se pueden solidificar mucho más los lazos de personajes pocos explorados, no sucede tampoco.
¿Queres ejemplos? Natalie Dormer aparece en la 1ra parte y sigue siendo un personaje tan secundario que a veces, da pantallazos de luz como parar bancarse al grupo como una líder. Pero habla tan poco que se pierde en el tumulto de personajes.




